La pena privativa de libertad, es decir, la pena  de cárcel,  es una condena muy dura que no solo restringe la libertad a los condenados a ella, sino que además limita, y mucho,  la comunicación de los presos con el exterior.

Esto puede ser algo que interioricen bien los reos, ya que han sido condenados y saben que todos los hechos conllevan unas consecuencias. No obstante, cuando una persona entra en la cárcel , este hecho también afecta a sus familiares.

Para ellos esta situación es incluso más complicada que para el propio condenado, ya que no pueden hacerse a la idea que no van a poder tener la libertad de ver y comunicarse con su familiar.

Por ello,  a continuación os contamos cómo puedes ponerte en contacto con un preso.

Mecanismos para ponerte en contacto con un preso

Nuestra normativa permite varias formas de comunicarse con una persona que está en prisión. En concreto, tenemos las siguientes:

Correspondencia

Uno de los mecanismos para ponerte en contacto con un preso es la correspondencia, es decir, el envío de cartas.

Cualquier persona, sea familiar o no, puede enviarle cartas a una persona que se encuentra en prisión. Asimismo, el preso también puede enviar cartas a quien quiera, eso sí el coste de la misma tendrá que asumirlo él.

Para el envío de una carta a una persona en prisión se debe indicar en el sobre el nombre del preso y la dirección del centro penitenciario en el que se encuentra, así como los datos del remitente.  Es importante añadir que el contenido de la carta es confidencial y no va a ser leído por los funcionarios, a no ser que se traten de presos clasificados como FIES ( Ficheros de Internos de Especial Seguimiento)

Este sistema es ilimitado, por lo que se pueden enviar tantas cartas como se quieran. No obstante, debemos añadir que en las cartas no se pueden introducir ningún objeto y que éstas serán abiertas en presencia del personal de la prisión para verificar que no se ha introducido en ella nada.

Por último, debemos señalar que  el  envío de correspondencia tiene una salvedad y es que no se podrán enviar cartas a aquellos presos que se encuentren en carácter preventivo y con incomunicación decretada por el  juez.

Llamadas telefónicas

Otra vía para contactar con un preso es a través de llamadas telefónicas, pero esta opción es limitada y es que solo puede realizar llamadas el preso, nunca puede recibirlas.  Esto significa que los familiares nunca pueden ser ellos los que llamen al preso, sino al revés, solo el preso podrá llamarles.

A su vez,  para poder realizar llamadas es imprescindible que incorpore los nombres de las personas a las que quiere llamar y los números en una lista de registro de personas autorizadas.  Si el número al que quiere llamar el preso no está autorizado, no podrá realizar la llamada.  Dicha autorización corresponde al Director de la prisión.

En cuanto al régimen de llamadas, tenemos que señalar que cada centro penitenciario tiene un tipo de régimen, por lo que tendremos que acudir a cada centro para conocer más acerca del mecanismo de llamadas. No obstante, por regla general el preso suele tener entorno a diez llamadas a la semana de cinco minutos cada una.

A ello tenemos  que añadir que el coste de las llamadas correrán a cargo del preso.

Autor: Freepik

Locutorios

Si lo que quieres es ver en persona al preso puedes decantarte por realizar una visita a través de locutorio. Los locutorios son una especie de cabinas en las que un cristal separa el preso de los visitantes.

Estas visitas se pueden hacer una vez por semana y pueden acudir como máximo 4 personas por preso. Además, dicha visita solo tendrá una duración aproximada de unos cuarenta minutos.  También es posible realizar dos visitas a la semana pero de 20 minutos cada una.

Para poder realizar esta visita es necesario que se solicite dicha cita con varios días de antelación a través de la página web de las instituciones penitenciarias.

Es importante recordar que para poder acceder es importante que no se porten dispositivos móviles y que se lleve acreditación, tal como DNI o NIE.

 

Vis a vis

Los vis a vis es la forma más directa de estar con el preso, ya que es la oportunidad de poder estar con él en una sala sin ningún cristal que os separe.

Estos vis a vis o encuentros pueden ser de dos tipos, bien íntimos o familiares.  En el primero de los casos, y una vez comprobado el vínculo emocional entre el preso y el visitante se proporciona una habitación con una cama para que puedan estar juntos e incluso puedan tener relaciones sexuales.

Por otro lado,  el vis a vis familiar consiste en una reunión en una habitación donde se permite estar con el preso como máximo con 4 familiares.

Dichos vis a vis suelen tener una duración de una hora aproximadamente, pero debemos saber que el número de vis a vis mensuales van a variar dependiendo del régimen de preso y la política penitenciaria  del centro. En cuanto al vis a vis intimo es probable que pueda durar entre una y tres horas en algunos casos.

Estos son los mecanismos para poder ponerte en contacto con un preso, si necesita ayuda o no le han denegado alguno de estas opciones, póngase en contacto con nosotros.

Estamos abiertos para atender todas vuetras consultas.

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