Cuando las parejas son felices y el amor fluye entre ambas, muchas de éstas deciden aumentar la familia y adquieren una mascota, como un gato o un perro. Hasta aquí no hay ningún problema, pero la cosa cambia cuando la pareja decide no seguir con su relación y romperla y se tienen que poner de acuerdo con quién se queda su querida mascota.

Pues bien, en el artículo que os traemos hoy os vamos a explicar  qué hacer con el animal en caso de ruptura o divorcio.

¿Quién se queda al perro o gato tras un divorcio o ruptura sentimental?

Lo primero que debemos saber es que según nuestro Código Civil, en su artículo 333,  se establece que las mascotas son considerados bienes muebles, por lo tanto pueden ser susceptibles de apropiación y reclamados en propiedad por cualquiera de los miembros de la pareja.

Para saber quién es titular del animal, lo primero a lo que debemos atender es  quién es la persona que aparece en la documentación del perro , en este caso en el microchip.

En todo caso, debemos señalar que si la mascota ya era propiedad de uno de los miembros de la pareja antes de contraer matrimonio, el otro cónyuge no tendrá ningún poder de decisión sobre la misma.

El problema se plantea cuando se adquiere al animal una vez empezada la relación o el matrimonio. Pues bien, para solucionar este problema se pueden utilizar las siguientes vías:

  • Llegar a un acuerdo:

Cuando tenemos que tomar una decisión sobre quién se queda al animal, lo más razonable es intentar llegar a un acuerdo, pensando no solo en nosotros, sino también en las necesidades del animal y quién puede atenderlo mejor.

En este acuerdo se debe plasmar quién se queda con el animal y si lo hace exclusivamente, o si por el contrario  va a ser compartido o si va a haber un régimen de visitas y sobre quién va a tener que sufragar los gastos del mismo.

Es recomendable que éste se realice por escrito y que se acuda a un  despacho de abogados para que en un futuro no se tenga ningún problema.

 

  • Acudir a la Vía Judicial:

En el microchip solo puede aparecer una persona como titular del animal y muchas veces puede pasar que aunque solo aparezca uno de la pareja, son ambos los que compraron el animal, sufragaron sus gastos y quien los cuida. Por ello, podemos entender que es injusto que se adquiera la titularidad a la persona que aparece en el microchip sin dar oportunidad a la otra de poder estar con la mascota. En tal supuesto, en caso de no llegar a un acuerdo amistoso, se puede acudir a la vía judicial, bien para que se reconozca la copropiedad del animal, o bien para pedir una indemnización por la privación de poder tener al animal.

En caso de estar casados  bajo  el régimen de gananciales y adquirir el animal en dicho matrimonio, estaremos ante un caso en el que dicha mascota, al ser entendido como bien mueble de la sociedad conyugal, se tendrá que liquidar, por ello en el convenio regulador se podrá determinar quién y en qué condiciones se queda al animal.

Tipos de custodia

Como hemos visto, una vez que se rompe la pareja  se puede optar entre dos tipos de custodia, la custodia compartida o la única.

En caso de la custodia compartida, ésta consiste en que, aunque aparezca una única persona como titular del animal en el microchip, ambos son los encargados de tener al animal, estableciendo un régimen de visitas o bien de periodos en los que el animal va a estar con cada uno de la pareja.

En cambio, en la custodia única,  consiste en que solo uno de la pareja es el que se queda con el animal. En caso de ser la persona que no aparece en el microchip del animal, se tendrá que realizar una cesión de microchip. Para ello se tendrá que firmar un documento entre las partes y presentarlo en el veterinario.

 

¿Qué sucede en caso de tener hijos menores?

En caso de que haya menores de por medio la cosa cambia, puesto que reiterada Jurisprudencia establece que es recomendable que no se separen a las mascotas de los menores, ya que estos generan lazos muy fuertes entre ellos y separarlos puede ser muy traumático para ellos.

¿Qué sucede en el caso de que mi ex pareja maltrate al animal?

Puede ocurrir que la persona que se quede al animal lo haya hecho como venganza a su ex pareja y utilice a éste para hacerle daño. Si se tiene constancia de que el animal es maltratado o no se encuentra cuidado debidamente se puede acudir a la vía judicial  para que lo condenen por dichas actuaciones y para solicitar la custodia del animal.

Es recomendable también poner una denuncia ante las autoridades.

 

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