Vivir en comunidad es una necesidad humana desde tiempos aristotélicos. Sin embargo, en algunas ocasiones y por culpa de  algún vecino molesto, esta necesidad se transforma en algo a rehuir.

Descansar y estar tranquilos en nuestra casa no solo es un derecho sino también una necesidad para tener una buena salud, por eso cuando tenemos algún vecino que realiza muchas fiestas o que provoca ruido constantemente, nos ponemos muy nerviosos y no sabemos qué hacer.

Conocer la normativa en cuanto a ruidos se torna en algo imprescindible, ya sea tanto para no molestar a los demás vecinos como para no ser molestados, por ello a continuación os explicamos todo lo que tenéis que saber en cuanto a los ruidos en una comunidad de vecinos.

¿Hacer ruido en las viviendas está prohibido por Ley?

Efectivamente, hacer ruidos  molestos para los demás vecinos que conviven con nosotros está prohibido, como así lo recoge el Artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal, el cual señala que no está permitida cualquier actividad que contravenga los estatutos comunitarios, que resulte dañosa para la finca o que incumpla la normativa relativa a acciones molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

Por tanto, podemos entender que no se puede hacer ruidos y que en caso de hacerlos podemos tomar medidas. No obstante, debes de seguir leyendo, puesto que la ley establece que no todos los ruidos son sancionables.

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¿Qué ruidos, por tanto, son sancionables?

Para conocer qué niveles o tipos de ruido son sancionables, la Ley nos remite a las ordenanzas de cada municipio.

En el caso de Zaragoza tenemos la «Ordenanza para la Protección contra Ruidos y Vibraciones«, la cual establece unas limitaciones por decibelios que varían según la franja horaria. Por ejemplo, no se permiten niveles sonoros superiores a 27 decibelios entre las 22.00h y las 8.00h.

En cuanto a las infracciones que recoge esta ordenanza municipal,  las divide en tres categorías: leves, graves y muy graves.

Se consideran como infracciones leves algunas acciones que superen los niveles permitidos, entre otras:

  • Superar hasta en 3 decibelios los límites sonoros establecidos en la ordenanza
  • Utilizar alarmas o sirenas sin que exista una urgencia o sin autorización
  • Emitir ruidos con aparatos de radio y televisión o electrodomésticos
  • Cantar, gritar o vociferar a cualquier hora del día
  • Producir ruidos con ventanas y puertas
  • No evitar los ruidos que puedan producir los animales de compañía

En cambio, se consideran como infracciones graves algunas conductas que podemos encontrar en nuestras comunidades de vecinos o en la calle de nuestra casa, tales como:

  • Superar entre 3 y 6 decibelios los límites permitidos
  • Realizar actividades musicales en la vía pública fuera del horario establecido o sin autorización.
  • Realizar trabajos con maquinaria en la vía pública entre las 22:00 horas y las 7:00 horas o fuera del horario permitido.
  • Producir ruido con vehículos o ciclomotores
  • Realizar operaciones de carga y descarga fuera del horario permitido

Ya en el tercer nivel, entrarían todas aquellas infracciones muy graves, las cuales tienen que ver, además de con aquellos ruidos más perjudiciales, con aspectos administrativos. Algunas de ellas son:

  • Superar en más de 6 decibelios los límites sonoros permitidos
  • El ejercicio de actividades sin licencia
  • Negarse a permitir el acceso a una Inspección de los Servicios Técnicos Municipales
  • Realizar informes o certificaciones acústicas que no se ajusten con la realidad
  • Manipular dispositivos del equipo limitador-controlador

En cuanto a las posibles sanciones por estas tres categorías de infracciones, la Ordenanza municipal de Zaragoza establece que podrán ir desde los 150 euros hasta los 6.000 euros aproximadamente.

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¿Qué pasos tenemos que dar para que cese el ruido?

Antes de comenzar ninguna reclamación o denuncia os recomendamos que documentéis los hechos, bien con vídeos o audios. Esto es fundamental para poder probar el ruido que provocan los vecinos.

A continuación, el primero de los pasos que se debe dar  es hablar pacíficamente con el vecino o la persona que ocasiona dichos ruidos. La mejor forma de solucionar cualquier problema siempre es por vía del diálogo. Asimismo también viene bien, en el caso de luego acudir a la vía judicial, que dicha comunicación se haya realizado por escrito (carta, mensaje, whatsapp…)

En caso de que el vecino no quiere cesar con los ruidos, podemos actuar conforme a lo que nos indica la Ley De Propiedad Horizontal, esto es: hablar con el presidente de la comunidad y exponerle el problema para que medie en el conflicto o incluso incluya el tema en el orden del día de la próxima junta, algo que puede ser muy favorecer ya que puede que haya más vecinos con el mismo problema y es una forma de hacer más presión al vecino ruidoso.

Si una vez agotadas todas estas vías extrajudiciales seguimos teniendo un problema con el ruido, os recomendamos  que os pongáis en contacto con un abogado especializado en la materia para poder iniciar un procedimiento judicial.

Dentro de los procedimiento judiciales que podemos iniciar para solventar que nuestro vecino nos haga la vida imposible a través de ruidos , podemos señalar los siguientes:

  • Vía administrativa: Es aquella que se lleva a cabo a través del ayuntamiento. Para iniciarla basta con poner una denuncia  ante el Ayuntamiento  de tu ciudad exponiendo el caso concreto. En caso de ser un caso muy urgente, se puede denunciar ante la Policía municipal. Una vez agotada esta vía y en caso de que el Ayuntamiento no aporte una solución satisfactoria, se puede acudir a los Juzgados Contencioso Administrativos a fin de buscar una solución. Este procedimiento podrá imponer una sanción al vecino ruidoso.
  • Vía civil: En este caso se interpondría una demanda ordinaria contra el causante del ruido por daños o perjuicios por su culpa o negligencia en la que se le solicitará una indemnización por dichos ruidos. Es importante añadir que en caso de que el vecino ruidoso esté de alquiler, el propietario podrá resolver el contrato en base a este hecho.
  • Vía penal: Esta vía es la más compleja, ya que solamente se podrá presentar denuncia o querella por vía penal en caso de que el ruido denunciado produzca importantes riesgos para la salud. En caso de acudir a un procedimiento penal, las penas pueden ir desde los 2 hasta los 4 años de cárcel, además de una posible indemnización por daños y perjuicios.

En todo caso, os recomendamos que desde el primer minuto contactéis con un abogado especializado en esta materia para que os asesore en todo momento de los pasos a seguir y de cómo evitar esta situación tan molesta en nuestro hogar.