El causante de muchas de las disputas entre personas es sin duda el dinero y como no, en los temas de familia, sobre todo en los divorcios, también es así, no solo a la hora de determinar la pensión de alimentos que se debe pasar al menor, sino  en concreto a la hora de pagar los gastos extraordinarios.

Tal es así, que en el artículo de hoy nos vamos a centrar en explicar qué es eso de los «gastos extraordinarios» y cómo se pueden reclamar al progenitor deudor.

¿Qué entendemos por gastos extraordinarios?

Para poder explicar cómo se pueden reclamar los gastos extraordinarios, lo primero que debemos saber es a qué nos referimos con este tipo de gastos. Pues bien, según nuestros Tribunales, los gastos extraordinarios son todos aquellos gastos necesarios para la manutención, vestido, asistencia médica o educación de los hijos que no están incluidos en la pensión de alimentos porque no se podían prever con antelación en el momento en que se fijó.

Es decir, son todos aquellos gastos que no son previsibles cuando llevamos a cabo la fijación del convenio regulador y la pensión de alimentos.  Por ejemplo, no sabemos si nuestro hijo puede necesitar acudir al dentista para realizarse una ortodoncia o un empaste y ni tampoco sabemos si va a necesitar gafas o si va a necesitar clases de apoyo de matemáticas, por lo que el gasto de ese dentista, de las gafas  o de la academia de repaso, se consideraría extraordinario.

Asimismo, para determinar si estamos ante un gasto extraordinario o no deberemos atender también a si el gasto es necesario, puesto que si ese gasto no es necesario para su manutención, vestido, salud o educación no estaremos ante un gasto extraordinario a no ser que ambos progenitores estén de acuerdo y lo consideren como tal.

Por último, es condición para estar ante un gasto extraordinario, que éste no sea habitual.

¿Quién tiene que pagar los gastos extraordinarios?

Para saber quién de los dos progenitores debe abonar los gastos extraordinarios debemos acudir al convenio regulador o a la sentencia de divorcio o medidas paternofiliales, ya que en dicho documento se fijan los gastos extraordinarios.

Normalmente los tribunales establecen que el gasto tiene que ser satisfecho por ambos progenitores y lo único que suele variar es el porcentaje que se tiene que hacer cargo cada uno de ellos. Lo más habitual es que cada progenitor abone el 50% de cada gasto extraordinario, pero puede ser que también se establezca un porcentaje mayor a uno de los padres en función de los ingresos de ambos.

¿Puede decidir unilateralmente uno de los progenitores realizar un gasto extraordinario?

En relación a los gastos extraordinarios, una de las cuestiones que más se nos plantea es quién puede decidir sobre que un gasto extraordinario se lleve a cabo o no, ya que podemos estar en el caso de que se tenga que abonar una gran cantidad de dinero y uno de los padres no pueda hacer frente a ese gasto.  Pues bien,  en estos casos, todos los gastos extraordinarios tienen que ser consensuados y consentidos por ambos progenitores.

El consentimiento puede ser o bien expreso, en el que se establezca claramente la aceptación de dicho gasto, o puede ser también tácito, es decir, que no se oponga a él.

En caso de que no se pongan de acuerdo los progenitores, el padre que considere que es necesario ese gasto puede solicitar ante el juzgado una autorización judicial.   En dicho procedimiento se solicitará que el juez establezca que el gasto que se quiere realizar es necesario y que por tanto el otro progenitor tenga que abonarlo.

 

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Cómo reclamar el impago de gastos extraordinarios

Puede ocurrir que uno de los progenitores, una vez dado el consentimiento para realizar el gasto, luego no quiera abonarlo. Pues bien, en ese caso, el progenitor que lo ha abonado puede reclamárselo al otro progenitor.

Lo primero que debemos tener presente es que para poder reclamarlo hay que cumplir una serie de requisitos:

  • Debemos poder demostrar que el otro progenitor ha dado el consentimiento para realizar dicho gasto. En caso de no tener el consentimiento, si disponer de una autorización judicial que establezca que el gasto es necesario.
  • El gasto debe ser abonado ya por parte de un progenitor y por tanto se tendrá que tener la correspondiente factura para poder reclamarlo.
  • El coste debe ser asumible por ambos padres.

En cuando a la forma de reclamarlo, lo primero que hay que intentar es que el progenitor deudor abone el gasto de forma amistosa y extrajudicial, para ello se le deberá informar de la cantidad que tiene que abonar y se le deberá dar un plazo considerable para abonar dicho gasto.

En caso de no abonar dicho gasto en ese periodo de tiempo considerable, se podrá iniciar un procedimiento judicial.

Para  poder determinar el procedimiento judicial concreto habrá que atender a cada caso concreto, puesto que si estamos ante un impago de un gasto extraordinario establecido y contemplado  ya en sentencia o en el convenio regulador bastará con iniciar una ejecución de sentencia, mientras que si no está recogido habrá que iniciar un procedimiento civil más tedioso, donde se tendrá que reconocer en un primer lugar el gasto necesario.

Es muy importante que te pongas en contacto con un abogado especializado en este ámbito para poder reclamar adecuadamente los gastos extraordinarios a tu ex pareja.

 

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