Comprar por Internet cada vez es más habitual, no solo por la comodidad de poder comprar sin moverte de tu casa sino además porque cada vez tenemos menos miedo a introducir nuestras tarjetas en Internet. Aunque debemos tener cuidado, ya que los hackers  y los estafadores cada vez están más presentes en este medio.

Durante el estado de alarma por el maldito virus del Covid-19 las ventas online se han duplicado, por no decir triplicado, y ello ha derivado en un problema y es que los pedidos no están llegando en el plazo acordado e incluso en algunos casos ni siquiera llegan.

En el post que os traemos hoy os vamos a contar qué derechos se tiene como consumidor ante un retraso en la entrega de un pedido o incluso en el caso de que nunca llegue.

A tener en cuenta antes de comprar

Lo primero que debemos tener en cuenta antes de comprar cualquier producto o servicio por Internet es que la empresa a la vamos a comprar tiene la obligación de darnos una serie de información y datos.

Dicha información suele aparecer en los textos legales de la página web de la empresa, los cuales deben colocarse en la misma según establece la Ley de Seguridad de Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico.

Entre todos estos datos e información deberán aparecer los siguientes:

  • Identidad del vendedor, Denominación social de la empresa, así como su CIF y domicilio social.
  • Formas de pago
  • Características del producto
  • Precio de los productos
  • Gastos de envío
  • Plazos de entrega
  • Posibilidad de desistimiento

Dichas condiciones también tienen que ser aceptadas expresamente por el consumidor o usuario. La aceptación suele realizarse a la vez que se realizar la compra del mismo.

Si una página web no cumple con estas obligaciones y no nos proporciona dicha información, debemos andar con ojo, ya que es muy probable que no sea seguro comprar en ella.

Retraso en la entrega del pedido

Puede suceder que hayas comprado por Internet un producto y que la entrega del pedido se retrase. Pues bien, ante esta situación debemos saber lo siguiente:

El plazo para entregarte lo que has comprado es lo que has pactado. Es decir, que la empresa tiene la obligación de entregarte el producto o servicio en plazo estipulado a la hora de su compra.

En caso de que no se haya pactado un plazo en concreto, la empresa dispone de 30 días naturales para entregarte el producto.

Todo ello aparece recogido en el artículo 109 de la conocida Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que establece:

Salvo que las partes hayan acordado otra cosa, el empresario deberá ejecutar el pedido sin ninguna demora indebida y a más tardar en el plazo de 30 días naturales a partir de la celebración del contrato”

Si nos encontramos en el supuesto en el que tenemos un retraso en la entrega del pedido debemos saber que  si la causa es que  el producto no está disponible, el usuario o comprador debe ser  informado de esta falta de disponibilidad y podrá optar entre esperar a que este disponible  o que se le devuelvan las cantidades abonadas por el producto.

En alguna ocasión el empresario puede dar un nuevo plazo para la entrega del producto. En este caso el consumidor podrá escoger entre aceptar dicho plazo o que le devuelvan el dinero.

Además, si el empresario se retrasa en el reembolso de las cantidades abonadas, el consumidor podrá reclamar que le devuelvan el doble de lo abonado.

Todo ello se refleja en el artículo 110 de la citada Ley, que en concreto establece lo siguiente:

“En caso de no ejecución del contrato por parte del empresario por no encontrarse disponible el bien o servicio contratado, el consumidor y usuario deberá ser informado de esta falta de disponibilidad y deberá poder recuperar sin ninguna demora indebida las sumas que haya abonado en virtud del mismo. En caso de retraso injustificado por parte del empresario respecto a la devolución de las sumas abonadas, el consumidor y usuario podrá reclamar que se le pague el doble del importe adeudado, sin perjuicio a su derecho de ser indemnizado por los daños y perjuicios sufridos en lo que excedan de dicha cantidad”

El pedido no llega

Otro de los supuestos que puede ocurrir cuando compramos por Internet es que el producto nunca nos llegue. En estos casos debemos acudir a los mismos artículos  y a la misma Ley que en el caso anterior en el cual hay un retraso en la entrega.

Es decir, en estos casos nos tenemos que poner en contacto con la empresa para informarles que no nos llega el producto  y para que  así ésta nos dé una solución o nos devuelva el dinero abonado.  En caso de que la empresa no acceda a devolver el dinero abonado por el producto,  es recomendable ponerse en manos de abogados, ya que habrá que iniciar un procedimiento judicial de reclamación de cantidad.

Puede suceder que el pedido no llegue y  cuando nos intentamos poner en contacto con la empresa que nos ha vendido el producto o servicio, no conteste, nos bloquee o haya desaparecido. Pues bien, en estos casos es muy importante, acudir a un despacho de abogados especializado en delitos informáticos, porque es muy probable que se haya sido víctima de una estafa o fraude.

Estos delitos están tipificados en el Código Penal en los artículos 248 y siguientes y establecen unas penas de prisión de 6 meses a 3 años y si lo defraudado es menor a 400€ una multa de 1 a 3 meses.

Estamos abiertos para atender todas vuetras consultas.

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