Ahora que llegan las vacaciones de verano son muchas las personas que deciden irse de viaje acompañados de sus mascotas, sobre todo de perros.

Es muy habitual ver en las noticias o por redes sociales casos en los que los dueños de los perros dejan al animal en el coche mientras están haciendo algún recado. Pues bien, estas actuaciones deben acabar, no solo porque entrañan un peligro muy grave para el animal, sino porque también tiene consencuencias para el dueño.

Un coche en pleno verano puede alcanzar temperaturas muy elevadas y los perros no tienen el mismo sistema que nosotros para regular el calor y son muy sensibles, por lo que tener encerrado un perro en un coche en pleno verano puede conllevarle la muerte en tan solo 6 minutos.

A continuación os contamos cuáles pueden ser las consecuencias de estas actuaciones, aparte de provocarle un problema muy grave a nuestra mascota.

¿Puedo dejar el perro en el coche?

Como ya hemos podido ver, dejar el perro en un coche no es buena idea, no solo porque puede conllevarle la muerte, sino porque también tiene consecuencias para el dueño.

Este tipo de actuaciones son consideradas maltrato animal, un delito recogido en nuestro Código Penal en el artículo 337.

En concreto, este artículo establece que se considera sujeto de maltrato animal el que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente, causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud o que le someta a explotación sexual a:
– Un animal doméstico o amansado
– Un animal de los que habitualmente están domesticados
– Un animal que temporal o permanentemente vive bajo control humano
– Cualquier animal que no viva en estado salvaje.

Además, establece una pena de 3 meses y un día a 1 año de prisión e inhabilitación especial de 1 año y un día a 3 años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.

No obstante, esta pena puede agravarse si el animal hubiese fallecido, llegando a establecerse una pena de 6 a 18 meses de prisión e inhabilitación especial de 2 a 4 años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.

Por tanto, aquella persona que deje a su perro encerrado en el coche y le provoque un problema de salud estará incurriendo en un delito de maltrato animal.

Por otro lado, debemos señalar que no solo estamos ante un delito, sino que también las diferentes leyes autonómicas de bienestar animal de las diferentes comunidades autónomas también condenan estas actuaciones y conllevan sanciones económicas un tanto elevadas.

¿Puedo romper la ventana de un vehículo para salvar a un perro?

Cuando vemos que un perro está pasándolo mal en un coche encerrado, lo primero que solemos pensar es en romper el cristal y sacarlo lo antes posible para poder curarlo. No obstante, esto no se puede hacer ya que conlleva consecuencias, a pesar de ser una buena causa.

Esto es así, ya que si rompemos el cristal el propietario del vehículo puede denunciarnos por daños en el vehículo, que dependiendo del destrozo puede ser un delito leve o grave y dependiendo de esto puede ser una condena u otra, tanto económica como de cárcel.

En concreto, se recoge en el artículo 263 del Código Penal y establece lo siguiente: “El que causare daños en propiedad ajena no comprendidos en otros títulos de este Código será castigado con multa de seis a veinticuatro meses, atendidas la condición económica de la víctima y la cuantía del daño. Si la cuantía del daño causado no excediere de 400 euros, se impondrá una pena de multa de uno a tres meses.

Por tanto, si ves que un perro está en un coche y corre peligro, antes de hacer nada, debes llamar a la Policía Nacional al 091 para que acudan al lugar y sean ellos los que vean si es pertinente romper una ventanilla o intentar localizar al dueño para que abra el vehículo.