Ante la pregunta: ¿Crees que podrías acabar en la cárcel alguna vez en tu vida, que contestarías?. La respuesta de la mayoría de nosotros ante esta pregunta sería sin dudarlo un rotundo no, pero muchas de esas personas no son conscientes de que hay actuaciones que realizan  en su día a día que si que pueden llevarles directamente a prisión.

Seguramente alguna vez has pensado que no pasaba nada por coger el coche o la moto con alguna copa de más o ebrio. Pues bien, este hecho que es una total imprudencia, no solo porque pones en peligro tu vida y la de terceras personas, es una acción que puede conllevar prisión al ser un delito tipificado en el Código Penal.

A continuación os contamos las consecuencias legales de conducir ebrio.

¿Cuándo se está conduciendo ebrio?

Dar positivo en un test de alcoholemia no es complicado y es que, dependiendo de la persona que haya realizado la ingesta de alcohol, con tan solo una cerveza podría dar positivo.

Para identificar si se es positivo en alcoholemia o no, se controla la tasa de alcoholemia, que es una cifra que representa el nivel de alcohol que llevamos en sangre en un determinado momento. Para ello se puede realizar una prueba de aire aspirado o un análisis de sangre.

Hay un límite de tasa de alcohol que no se puede sobrepasar si estamos conduciendo. Sobrepasarla nos puede llevar consecuencias legales muy graves.

En concreto, no se podrá conducir con una tasa de alcohol de 0.15 mg/l  en aire espirado o los 0,3 gramos por litro de sangre en aquellos casos que el conductor sea novel, profesional o transporte mercancías en vehículos de más de 3.500 kg. Tampoco se podrá conducir con una tasa de alcohol de 0.25mg/l  en aire espirado o 0.5 gramos por litro en sangre  en el caso del resto de conductores.

Autor: jcomp

Consecuencias administrativas

Conducir bajo los efectos del alcohol es muy peligroso, ya que puede conllevar tener algún accidente donde no solo podamos tener daños materiales en el vehículo sino también daños personales, tales como lesiones a nosotros mismos o a terceros o incluso  víctimas mortales.

Es importante saber que si damos positivo en un control de alcoholemia con una tasa superior a la anteriormente citada estaremos incumpliendo la normativa de tráfico y ello conlleva a que podamos ser sancionados con una cuantía económica, retirada de puntos e incluso perder el carnet de conducir.

En concreto, si eres un novel o un profesional y superas la tasa de alcohol permitida serás sancionado con una multa de entre 300 y 600 euros, así como con la suspensión del carnet de conducir durante 3 meses, algo que puede afectar muy negativamente a aquella persona que su trabajo depende del vehículo.

Además de la sanción económica por incumplimiento de la normativa debemos tener presente que si hemos tenido un accidente con el coche o hemos provocado daños y superábamos la tasa de alcohol permitida, además de pagar la multa nos vamos a tener que hacer cargo de la responsabilidad civil a terceros, ya que la mayoría de los seguros no lo cubren en estos casos.

Esto quiere decir que si has tenido un accidente con el coche con otro coche e ibas ebrio, tendrás que abonar la reparación de ambos vehículos y pagar la indemnización por las lesiones de los terceros involucrados en el accidente.

Consecuencias penales

Si te parece que con las consecuencias económicas ya tienes suficiente, esto no acaba aquí y es que, como ya hemos comentado anteriormente, conducir bajo los efectos del alcohol es muy peligroso e importante, puesto que dependiendo de la tasa de alcohol que salga en el momento de su toma podremos estar cometiendo un delito penal.

En concreto, estamos hablando del delito recogido en el artículo 379 de nuestro Código Penal que establece que comete este delito, el que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. En todo caso será condenado con dichas penas el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.

Por tanto, el que condujera un vehículo y diera una tasa de alcohol de más de 0.60 miligramos por litro en aire espirado o una tasa superior a 1.2 gramos por litro de sangre estaría cometiendo este delito y estaría expuesto a una condena.  Es importante matizar que solo será autor de este delito el que estuviera conduciendo, es decir, que aquel que estuviera a punto de entrar en el coche o dentro del coche pero sin ponerlo en marcha no estaría incurriendo en este delito.

En concreto, la condena que es común en todos estos casos es la retirada del  permiso de conducir  de 1 a 4 años y acompañada a esta puede ir desde una pena de prisión de de 3 a 6 meses, hasta una pena de multa de 6 a 12 meses o incluso trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 91 días.

Como se puede observar, conducir ebrio puede conllevar consecuencias muy graves, por lo que si te has visto involucrado en esta situación debes contactar a un abogado especialista, ya que además de este delito se te pueden imputar otros, como por ejemplo homicidio imprudente si hay víctimas mortales.

 

¿Qué hacer si he dado positivo en un control de alcoholemia?

Lo primero que debes de saber es que hacerse un control de alcoholemia si nos lo requieren es obligatorio por Ley. Por tanto si te paran para hacerte uno y te niegas a realizarlo estarías cometiendo otro delito que es un delito de desobediencia que incluso tiene consecuencias más graves que el de conducir bajo los efectos del alcohol.

Después de esta advertencia, si has dado positivo en un test de alcoholemia y cometes el delito de conducir bajo los efectos del alcohol, lo que debes hacer es ponerte en contacto inmediatamente con un abogado ya que se va a celebrar un juicio rápido en el que se te imputará este delito.

 

 

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